Legionella

La Legionella pneumophila es la bacteria que causa la enfermedad de la legionella o legionelosis.

Si hablamos de gravedad, esta enfermedad puede ir desde una tos leve hasta una neumonía  grave que cause la muerte.

Según la OMS esta enfermedad se localiza en todas las partes del mundo.

Causas

Las bacterias Legionella suelen encontrarse en agua dulce y pueden llegar a convertirse en un problema para la salud cuando se propagan por cabezales de ducha, grifos, fuentes, bañeras o sistema de tuberías grandes.

La infección por legionella normalmente se asocia a diversos tipos de instalaciones y de edificios, adquirida fundamentalmente en el ámbito comunitario  y hospitalario.

El vapor de agua infectado con bacterias suele provenir del hogar o de lugares que frecuentamos, bañeras, duchas calientes, y unidades de aire acondicionado en edificios grandes.

Pero las bacterias no se transmiten de una persona a otra.

La más patógena de todas la bacterias se encuentra en aguas dulces de ambientes acuáticos naturales del mundo entero. Los sistemas acuáticos artificiales, que proporcionan entornos propicios para el crecimiento y la propagación de la bacteria.

Cómo se propaga

Una vez que la bacteria crece y se va multiplicando, el agua que contiene estas bacterias se puede dispersar en forma de gotas pequeñas, y,cuando las personas inhalan esas gotitas es cuando se contrae la enfermedad.

 

Síntomas

La forma no neumónica o fiebre de Pontiac, son síntomas similares a los de la gripe, durante dos o cinco días. Los síntomas principales son la fiebre, escalofríos, cefalea, malestar general y dolor muscular.

La enfermedad del legionario con síntomas iniciales de fiebre, pérdida de apetito, cefalea, malestar general y letargo.

Prevención

Esta enfermedad ocurre cuando hay instalaciones mal diseñadas, sin mantenimiento o con un mantenimiento mal hecho, hacen que se estanque el agua y la acumulación de nuetrientes de la bacteria, formando una biocapa , que, junto con una temperatura propicia y ausencia de desinfectantes, favorecen la multiplicación de la bacteria.

Por lo tanto, el objetivo es impedir la multiplicación de la legionella en las instalaciones hasta infectar al ser humano, manteniendo el agua bajo condiciones de salubridad y el control continuo de la misma.

En lugares exteriores:

·  Evitar estancamientos de agua, con un diseño adecuado de las instalaciones.

·  Eliminar o reducir la suciedad, siguiendo un programa de mantenimiento.

· Impedir la proliferación y supervivencia de la bacteria en la instalación, mediante una desinfección continua de la misma y el control de la temperatura.

En el hogar:

·  En caso de emplear filtros en grifos, duchas u otros posibles elementos terminales de la red de distribución de agua, mantenerlos siempre muy limpios. Además, es aconsejable purgar una vez a la semana los grifos que apenas se utilicen.

· Las alcachofas o difusores de la ducha, mejor si son de gotas gruesas.

· Una vez al año, desinfectar todos los filtros o difusores.
 

 

 

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